Obras de felix gonzalez torres

Obras de felix gonzalez torres
Contenidos de este artículo
  1. Felix gonzalez-torres candy significado
    1. Felix gonzalez-torres candy
    2. Fundación Félix González-Torres
    3. Félix gonzález torres sin título un retrato

Felix gonzalez-torres candy significado

Esta exposición inédita nace de la fuerza, la radicalidad y las afinidades artísticas de dos grandes figuras de nuestra época contemporánea, Roni Horn y Félix González-Torres. Desarrollada en torno a cuatro obras icónicas de la Colección Pinault, expuestas por primera vez al público francés - "Sin título" (Para Estocolmo) (1992) y "Sin título" (Sangre) (1992) de Félix González-Torres y Well and Truly (2009-2010) y a.k.a. (2008-2009) de Roni Horn-, esta exposición hace hincapié en las nociones de desdoblamiento, dualidad, complejidades dentro de la repetición e identidad que operan en las respectivas prácticas artísticas de los artistas.

La exposición relata la conversación artística iniciada en 1991 entre Roni Horn y Félix González-Torres, que continuó hasta el fallecimiento de este último en 1996 y que perdura en la actualidad, especialmente a través de esta presentación.

En 1990, en el MOCA de Los Ángeles, González-Torres se encontró con una obra de Horn titulada Gold Field (1982), una simple lámina de oro colocada en el suelo, que con el menor soplo de aire se estremecía en sus esquinas.

Felix gonzalez-torres candy

Félix González-Torres: La política de la relación sitúa la obra de González-Torres dentro del discurso poscolonial y las historias conectadas entre España y las Américas, especialmente en la medida en que éstas repercuten en cuestiones actuales en torno a la memoria, la autoridad, la libertad y la identidad nacional. Se hace especial hincapié en la lectura de la obra de González-Torres en relación con la cultura española, latinoamericana y caribeña, no como una simple y singular narración biográfica, sino más bien como una forma de complicar cualquier lectura esencialista de su obra a través de una sola idea, tema o identidad. La muestra propone varias interpretaciones derivadas de esta línea de investigación y también destaca la influencia formativa de la obra en la estética queer.

Siguiendo el pensamiento del escritor y filósofo martiniqués Edouard Glissant, la exposición hace hincapié en la idea de la necesidad de la opacidad, más que en la transparencia total o la legibilidad instantánea. La apertura conceptual de la obra de González-Torres es paralela a la posición de Glissant por el énfasis que comparten en la mutabilidad, y por la dinámica y la poética de la relación, que también podría abarcar la política de la relación.

Fundación Félix González-Torres

Félix González-Torres, uno de los artistas más influyentes de su generación, vivió y trabajó decididamente según su propia ideología democrática, decidido a "hacer de éste un lugar mejor para todos". Combinando principios del arte conceptual, el minimalismo, el activismo político y la belleza poética, el arsenal de González-Torres, siempre cambiante, incluía vallas publicitarias públicas, pilas de caramelos o carteles para regalar y objetos ordinarios (relojes, espejos, lámparas) utilizados a menudo con un efecto sorprendente. Su obra desafió las nociones de espacio público y privado, de originalidad, de autoría y, lo que es más importante, la estructura de autoridad en la que se desenvolvía.

Ahora, en su segunda edición, la editora de González-Torres, Julie Ault, ha reunido una completa monografía de este importante artista. En el espíritu del método del artista, Ault replantea la idea misma de lo que debe ser una monografía. El libro, que hace gran hincapié en la palabra escrita, contiene textos de Robert Storr y Miwon Kwon, entre otros notables, así como importantes ensayos críticos, declaraciones de exposiciones, transcripciones de conferencias, correspondencia personal y escritos que influyeron en González-Torres y en su obra. La amplia documentación visual añade otra capa decisiva de contenido. Vemos las obras no sólo en su finalización, sino que a menudo somos testigos de su transformación a lo largo de su vida. Esta colección es una referencia fundamental para la historia del arte contemporáneo.

Félix gonzález torres sin título un retrato

Como muchas de sus obras, las esculturas de bombillas de Félix González-Torres pueden presentarse de innumerables maneras. Se han expuesto en espacios que cabría esperar -los cubos blancos, fríos y acerados de los museos y galerías de todo el mundo-, pero también se han mostrado en lugares inesperados. Se han colgado sobre tablones de anuncios y escritorios llenos de papel, como en las oficinas del Museo de Arte Contemporáneo de Helsinki en 1995; se han suspendido de los techos a más de cinco pisos de altura, con sus bombillas acumulándose en una pila en el sótano, como en el Museo Whitney de Nueva York cuando se reabrió en 2015; y se han colgado en varias calles como luces de Navidad, como en Limerick (Irlanda) para una exposición al aire libre en 1996. Pocas obras en la historia del arte han demostrado ser tan ágiles.

González-Torres, que murió en 1996 a los 38 años por causas relacionadas con el sida, quería ceder su autoridad a la hora de presentar sus obras, algo que muchos artistas no están dispuestos a hacer. Por ello, las instituciones han tenido a menudo dificultades para entender cómo deben mostrarse. "Cuando envío este material a los museos", dijo una vez al comisario Hans Ulrich Obrist, "nos siguen enviando un fax diciendo: '¿Qué hacemos con esto?' y nosotros les respondemos por fax: 'Lo que queráis', y no se lo creen".

Otros artículos que pueden ser de tu interés

Subir

Este sitio web utiliza cookies Mas info

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad